La placa homenaje al “inventor” del Mercado de Santo Tomás en Bilbao

No es un hecho muy conocido, pero el actual mercado-exposición de productos agrícolas tuvo su inventor, el escritor 

costumbrista bilbaíno Félix Garci-Arzeluz y como reconocimiento un escudo en piedra, sufragado por suscripción popular homenajea su figura desde las paredes de la Plaza Nueva.

La venta de productos del campo es una tradición que se remonta al menos al siglo XIX. En aquella época gran parte de los propietarios de caseríos residían en Bilbao explotando bajo arriendo sus fincas. A final de año a la Villa acudían los caseros para satisfacer su renta anual. El viaje se aprovechaba para la venta de productos selectos del caserío, muy demandados por la cercana celebración de la Navidad. Estas ventas se realizaban en la llamada “Plaza Vieja” situada en el lugar que hoy ocupa el Mercado de La Ribera.

José Arrúe. De camino a Santo Tomás.
Fuente de la il.: Euskal museoa Bilbao

En 1915 este escritor hoy casi olvidado y conocido en su momento con el sobrenombre de “Klin Klón” concibió la idea de organizar un mercado que a su vez fuera exposición y eligió para su celebración la Plaza Nueva. La parte expositiva pretendía colaborar al desarrollo del agro vizcaíno y en ella se podía encontrar maquinaria, bibliografía, semillas y plantones, etc.

Aunque con el paso del tiempo la Feria ha ido creciendo y ocupando otros espacios al par que adquiría un marcado carácter festivo, la Plaza Nueva continúa siendo el epicentro de un Mercado que desde hace más de cien años se sigue celebrando cada 21 de diciembre y convierte al Casco Viejo en un hervidero de gente.

La placa

La placa homenaje, de estilo expresionista, puede contemplarse en la calle denominada “Cuevas de Ekain”,  que prácticamente nadie conoce puesto que en realidad es una de las esquinas de acceso a la Plaza Nueva, concretamente  la más cercana a la calle Ascao .

Escudo homenaje a Félix Garci-Arzeluz obra de Manuel Basterra.
Fuente de la il.: Propia

La iniciativa del homenaje fue de Ramón Echagüe el marido guipuzcoano de una bilbaina pionera de la literatura culinaria conocida como “Marquesa de Parabere”. El coste se sufragó mediante suscripción popular descubriendo la placa el alcalde Arancibia el domingo 27 de julio de 1922, poco después de la muerte del escritor. Tras años de abandono el escudo homenaje ha sido recientemente restaurado y se le ha dotado de iluminación.  El relieve,  del que en su día se dijo que estaba inspirado en el arte neolítico, presenta en su parte superior dos “monstruos” que simbolizan el pseudónimo con el que firmaba sus escritos: “Klin Klón”. En el cuerpo podemos leer la siguiente frase: A Félix Garci Arzelus, organizador de los mercados agrícolas de Vizcaya, ispirado (sic) costumbrista loca. Dedícase este homenaje por suscripción popular. Bilbao.

El escudo es una de las pocas obras que se conservan del arquitecto y escultor Manuel Basterra, hijo y hermano de los escultores Serafín e Higinio.

Klin-Klón

Chirene, organizador de concursos agrícolas, escritor, poeta y músico.

Retrato de Félix Garci-Arzeluz, “Klin Klón”
Fuente de la il.: Vida Vasca

Personaje de múltiples facetas, profesor perito mercantil, repoblador de los ríos de Bizkaia y organizador de concursos agrícolas es además autor de una serie de cuentos de carácter costumbrista y festivo que publicó en la prensa local con la que colaboraba asiduamente y que posteriormente fueron reunidos en varios libros de relatos. Por sus páginas desfilan aldeanos, curas y diversos personajes de habla muy particular, un castellano plagado de modismos, localismos e influencias de la gramática del euskera, un “idioma” popular del que ya van quedando pocos recuerdos y cuya lectura va exigiendo una edición anotada.

Ilustración del cuento “Los tripaundis”, firmado por Klin Klón y publicado por el diario bilbaino “La tarde” el día 2 de noviembre de 1914.

A Félix se le recuerda hoy sobre todo como autor del zortziko El roble y el ombú acerca de los dos árboles emblemáticos de vascos y argentinos compuesto en un momento de inspiración tras oír el aire criollo “Vidalita” en la voz de la hija de un amigo.

Este antiguo zortziko puede escucharse todavía entonado por nuestras corales. Fue memorable la versión que de él realizó Florencio Constantino, el  gran tenor nacido en Bilbao en 1869 y emigrado a Argentina amigo y competidor en su momento del conocido  Enrico Caruso.

Cubierta de la partitura del zortziko “El Roble y el Ombú”, letra y música de Félix Garci-Arzeluz.

“Klin Klón”, personaje muy querido por los bilbainos, nacido un 5 de noviembre de 1869 frente a la actual Biblioteca de Bidebarrieta fallecería el 16 de septiembre de 1920.

Biblioteca Central (E.B.C.)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s