El kiosco del parque

Durante los trabajos de construcción del puerto exterior la Junta de Obras del Puerto en su proyecto de alineación de los muelles había terminado con la hermosa rada…

que caracterizaba al pintoresco pueblo de pescadores que había sido hasta entonces Santurtzi. El mar había sido sustituido por “el relleno”, una explanada de tierra que además no era de propiedad municipal, sino del Estado, como todo terreno ganado al mar.

La rada que daba acceso al puerto de lanchas, relleno en el que hoy se asienta el parque.
Fuente de la il.: “Santurtzi 1900”

La posibilidad de aprovechamiento de estos nuevos terrenos, de gran amplitud, excelente ubicación y además llanos en un pueblo caracterizado por las cuestas era evidente. En 1913 el Ayuntamiento, alegando la pérdida de terrenos sufrida por el municipio a resultas de las obras para la creación del puerto exterior solicita al Ministerio de Fomento la cesión del relleno para dedicarlo a jardines. La respuesta llegaría en mayo de 1914, concediendo los terrenos en arriendo.

Unos jardines y un kiosko

A finales del siglo XIX la música se democratiza, abandonando el interior de los palacios y salones burgueses para salir a la calle de modo que pudiera ser disfrutada por toda la población. Es el momento de la creación de las bandas municipales de música y de la construcción de los kioscos en los que estas bandas actuarían. En nuestro pueblo la música era especialmente importante, puesto que servía de solaz a los numerosos veraneantes que en la época lo frecuentaban. El primer kiosco de Santurtzi era desmontable y se instalaba en la plaza Juan José de Mendizábal. Los nuevos jardines que se solicitaban ofrecían un lugar idóneo para su ubicación.

Antiguo kiosco de la música, ubicado en la Plaza Juan José de Mendizábal.
Fuente de la il.: “Santurtzi 1900”

El proyecto de parque y kiosco de Mario Camiña. 1913

La solicitud se había acompañado de planos realizados por Mario Camiña, uno de los arquitectos municipales. Mario Camiña Beraza, vecino de Bilbao, era hermano de Luis Camiña, Ingeniero Director de la Junta de Obras del Puerto y miembro de la nutrida colonia de veraneantes en Santurtzi.

La documentación remitida al Ministerio contenía el diseño de los nuevos jardines y un kiosco para la música. Los dos planos, alzado y planta, incluidos a continuación pertenecen a este proyecto que no llegaría posteriormente a realizarse.

Kiosco proyectado por Camiña en 1913. Alzado

Kiosco proyectado por Camiña en 1913. Planta. Como se puede apreciar el diseño incluía un pequeño bar en la planta baja

Una vez recibida la respuesta del Ministerio de Fomento concediendo los terrenos en concepto de arriendo se decide abrir un nuevo expediente solicitándolos en propiedad, pero…

Pero la respuesta afirmativa nunca llegó y en 1916 estaba a punto de finalizar el plazo que el Estado había dado en las condiciones de cesión. Había que hacer las obras deprisa y corriendo.

El proyecto de parque y kiosco de Ramiro Leza. 1916-17-18

Sin que conste el motivo el anterior proyecto se abandona y en noviembre de 1916 se acuerda dirigirse a Ramiro Leza, delineante del Ayuntamiento de Getxo con experiencia en estos trabajos para el diseño de los jardines y el parque. Además se abriría una suscripción para ayudarse en la financiación de las obras.

El señor Leza debía ser rápido en su trabajo, porque para principios de diciembre ya presentaba planos y presupuesto. Tras dos años de inacción ahora le había entrado prisa a todo el mundo: A finales de ese mes el proyecto recibía el informe favorable de la Comisión municipal de fomento, que además estimaba oportuno separar las obras: por una parte el parque, por otra el kiosco. Ramiro Leza redactaría los pliegos de condiciones para la realización de las obras y asumiría también la dirección facultativa.

Para Santurtzi realizó un kiosco de elegante diseño en el que sobre una planta circular se alza una cubierta con forma de cúpula sobre arcadas con visera sostenida por nueve columnas de piedra. La barandilla de piedra que durante tantos años le caracterizó no formaba parte del diseño original. En la reforma del año 2009 se sustituyó por otra de acero y cristal más respetuosa con la imagen original.

A comienzos de enero de 1917 se sacaba a subasta la obra del parque, que se adjudicaban a finales de ese mismo mes a Pantaleón Rementería por 4.512 pts.

Kiosco proyectado por Leza en 1917. Alzado

El airoso kiosco diseñado por Leza se retrasaría un poco más. Tras una primera subasta que quedó desierta por falta de licitadores a finales del mes de mayo se adjudicaba al portugalujo Víctor Aroma por 7.900 pesetas.

Para el mes de diciembre de ese año las obras del parque habían concluido y las del kiosco casi habían finalizado, pues el director de la obra apreció deficiencias en la cubierta del mismo, deficiencias que el constructor subsanó en abril de 1918 y que con la instalación de las luces ese mismo mes dieron por concluida la obra.

Kiosco proyectado por Leza en 1917. Detalle de las palomillas, suprimidas en la reforma realizada en 2009

Curiosidades

El primer jardinero del parque, seleccionado entre cuatro candidatos, fue el santurtziarra Telesforo Ortiz, joven del pueblo hasta ese momento ayudante del jardinero de “Casa Torre”.

No le fue mal al Ayuntamiento con la suscripción abierta para ayuda de las obras: se recaudaron 2.095 pesetas, el 17% del coste del parque y nuevo kiosco.

Portada del proyecto de kiosco fechada en 1917

Para “vestir” al nuevo parque se trasplantaron veintiún árboles que estaban en la plaza.

El canon anual de arrendamiento se fijó en cincuenta pesetas pagaderas a la Junta de Obras del Puerto.

En 1927 se acuerda dar al Parque el nombre de “Alfonso XIII”, y poner placa conmemorativa del 25º año de su coronación. Poco le duraría el nombre, puesto que en 1931 se instauraría la II República española, Alfonso XIII marcharía camino del exilio y con el monarca se iría también el regio nombre del parque.

Durante la guerra civil se construyó un refugio en la zona este del parque (entre el kiosco y la estación de tren).

Placa recordatoria de la existencia del refugio colocada en el parque

La Diputación de Bizkaia editó en 1994 la publicación “Kioscos de música de Bizkaia. Bizkaiko musika kioskoak” recogiendo las características de estos singulares elementos de nuestro patrimonio histórico. Nuestro bonito kiosco fue seleccionado para ilustrar en solitario la cubierta del libro.

Cubierta del libro “Kioscos de música de Bizkaia. Bizkaiko musika kioskoak“

Biblioteca Central (E.B.C.)

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