El funi de Larreineta, que ya ha cumplido los 90.

Entre las cosas de las que a todos nos gusta disfrutar figura sin duda la de montar en un funicular clásico.

Y en Santurtzi tenemos dos bien cerquita, el de Artxanda y el de Larreineta en el municipio de Trapagaran más conocido por aquí como “El Valle”.

Aunque parezca mentira la verdad es que los funiculares no se construyen para que niños y niñas se diviertan apiñados en la ventana delantera del vagón viendo como la pendiente se les viene encima o parece que se van a despeñar monte abajo, o al menos no sólo para eso. En realidad son un muy pintoresco sistema de transporte especialmente adecuado para salvar las fuertes pendientes que un tren sería incapaz de abordar por muchas curvas y contra curvas que le pusieras al trazado.

El más cercano a nosotros, descontando el de Mamariga del que aparte de señalar que es muy útil y gratuito poco más se puede decir, es el de Larreineta. Este, al igual que el de Igeldo, ha sido reconocido por el Gobierno Vasco en 2014 como Bien Cultural con la categoría de Conjunto Monumental, que ahí es nada.

Estación de Larreineta durante su construcción.
Fuente de la il.: “Vida vasca”

Hablaremos hoy de él, que además de tener para nosotros un gran valor histórico y social, nos permite acceder a una zona de esparcimiento muy frecuentada por la vecindad de los municipios del entorno.

Desde finales del siglo XIX la actividad minera había concentrado un creciente número de habitantes en Larreineta y La Arboleda, hasta llegar a sumar más de 5.000 personas que vivían prácticamente aisladas, comunicadas con el valle únicamente por una tortuosa carretera de fuertes pendientes y numerosas curvas y esto únicamente desde 1901, en lo que antes era únicamente camino de mulas. El funi permitió reducir un viaje de hora y media a 10 minutos.

El éxito de los funiculares de Igeldo (1912) en Donostia y Artxanda (1915) en Bilbao llevó sin duda a pensar en este sistema como la solución idónea al problema del transporte de hombres y mercancías.

Estación de Larreineta en la actualidad.
Fuente de la il.: Euskotren

Como ya se sabe que las cosas de palacio acostumbran a ir despacio aunque el primer proyecto se realizó en 1912 la Diputación no lo retomó hasta 1921. No debió de ser obra fácil de ejecutar puesto que su inauguración, tras cinco años en los tajos, se demoraría hasta 1926.

Las dos estaciones del invento, la inferior de La Escontrilla y la superior de Larreineta, se quisieron de un cierto relumbrón y fueron obra del arquitecto bilbaíno Diego de Basterra (1883-1959), perteneciente a una familia de arquitectos y escultores (1) y uno de los “modernos” que contribuyeron con sus edificios a dar a Bilbao su carácter.

Ambas estaciones fueron realizadas en estilo neovasco(2) y presentan la singularidad de que en la esquina derecha las fachadas se realizan mediante un torreón rematado por la escultura de un águila. La maquinaria se albergó en la estación superior y la báscula de pesaje en la inferior.

Estación de La Escontrilla, estado actual.
Fuente de la il.: Euskotren

Este ingenio que nos ocupa es singular por varios motivos:

Es junto al de Gelida en Barcelona el único de la península que se construyó para el transporte de personas y mercaderías y no, como era lo habitual, por motivos de ocio o turismo.

Sus 1.179 metros de recorrido le convirtieron en el más largo del Estado hasta la reciente construcción del funicular de Bulnes (2.227 metros, año 2001).

Caso único en España, las cajas de viajeros que estaban emplazadas sobre una estructura que las mantenía horizontales eran desmontables mediante las grúas ubicadas en las estaciones. Se pasaba de esta forma de transportar personas a llevar vehículos de todo tipo que así evitaban la deficiente carretera. La horizontalidad proporcionada por la estructura facilitaba la estabilidad de los vehículos y permitía que la carga no se derramara.

El funicular transportando un camión cargado con barriles a principios del S. XX.
Fuente de la il.: Vida vasca

Como la mayor parte de los funiculares (3) se construyó con una vía única con un punto de cruce sin cambios de aguja o elementos móviles, situado en el centro de la línea que hace el deleite de los más pequeños que, disimulando el miedo al posible choque, intentan averiguar por cual de los dos lados de la vía irá cada vagón(4). El trazado comprende dos tramos rectos, enlazados por amplia curva y las pendientes van del 35% al 45 %, siendo las más acusadas las correspondientes al tramo superior.

El funicular habilitado en este caso para el transporte de viajeros.
Fuente de la il.: Vida vasca.

Hoy día el funicular sigue transportando a personas residentes mientras que su función como transporte de mercancías se ha sustituido por la de reclamo turístico. Gestionado por euskotren dispone también de una lanzadera La Arboleda – Larreineta.

Cómo llegar

Desde Santurtzi y en transporte público puede tomarse el Bizkaibus, línea A3332 que nos llevará hasta la misma estación inferior o el Cercanías en su línea C1 hasta Barakaldo y desde allí la C2 a la estación de Urioste, a la que llegaremos aproximadamente 30 minutos después de salir del pueblo. Desde allí un paseo hasta la estación inferior de La Escontrilla.

En el año 2006 La revista del Centro de Interpretación Ambiental Peñas Negras dedicó al funi un artículo divulgativo que puede consultarse en intenet.

Coincidiendo con su 90 aniversario el Ayuntamiento de Trapagaran ha editado un calendario del que con su autorización, reproducimos algunas de sus imágenes.

NOTAS

1. Diego era hijo del escultor Serafín de Basterra y Eguiluz y hermano del también arquitecto Faustino de Basterra y del escultor Higinio de Basterra. Entre sus obras podemos citar la reforma de la torre de la Casa de Juntas de Avellaneda, las Casas Baratas para Diques de Euskalduna y Talleres de Deusto en estilo neovasco y la casa Elejabeitia y el recientemente demolido edificio RAG en Bilbao ya en estilo racionalista. De adscripción nacionalista, fue represaliado y sufrió cárcel después de la última guerra civil.

2. El neovasco es un estilo arquitectónico que aparece a finales del S. XIX y perdura hasta el franquismo. Surge junto a otras corrientes historicistas que emplean elementos del pasado y se caracteriza por plasmar arquitectónicamente la característica principal de un lugar. Así además del neovasco encontramos el neomudejar en Andalucía o el estilo montañés en Cantabria.

3.- En España se conservan en activo once de estos ferrocarriles para grandes pendientes, de los cuales la mayoría, seis, se ubican en Barcelona,

4.- En realidad los coches discurren siempre por el mismo lado, el sistema es sencillo. El vagón lleva ruedas interiores planas mientras que la exterior lleva una doble pestaña por los que sigue siempre un único carril y cada caja se desvía siempre por el mismo lado del cruce.

 

Punto de cruce: Esquema del mecanismo
Fuente de la il.: blog electricitat-viatger

Biblioteca Central (E.B.C.)

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