“La Marítima Santurce”. El Cantábrico en su bañera

07 IMAGEN MAILCHIMPSi pensáis que esto de los SPA que están tan de moda, el uso terapéutico de aguas y líquidos, las sales de uno u otro tipo, etc., y que es invento moderno, estáis muy pero que muy equivocados. Esto es más viejo que la pana y sin remontarnos a Popea,

la cual es fama que mantenía la blancura y tersura de su piel a golpe de baño de leche de asna un día sí y otro también, encontramos al hombre y a la mujer en el correr de los tiempos apuntándose a la hidroterapia y tomando baños termales, baños de ola, baños de sales andinas, de sales del Himalaya, de sales de Epson, de sales del Mar Muerto, de sales del Mediterráneo y del Pacífico, de sales efervescentes… y no sigo salando por aquello de la hipertensión.

Busto femenino que tradicionalmente se ha identificado con el retrato de la emperatriz Popea Sabina. Fuente de la il.: Wikipedia

Busto femenino que tradicionalmente se ha identificado con el retrato de la emperatriz Popea Sabina.
Fuente de la il.: Wikipedia

A finales del siglo XIX y comienzos del XX los baños termales en balnearios de oropel y ringorrango y los baños de ola en las estaciones costeras eran lo más y a ellos acudía la aristocracia de sangre y la del dinero, la burguesía enriquecida y la burguesía que quería enriquecerse y los que querían ser burgueses y en fin… todo el que podía.

Termas Tetuccio (Montecatini Terme) Fuente de la il; silverkris

Termas Tetuccio (Montecatini Terme)
Fuente de la il; silverkris

Entre estas estaciones costeras, todas ellas ubicadas en el Norte, que del hermano sol había que protegerse como de un nublado, se encontraban Biarritz, Santander, San Sebastián, Las Arenas y… la pequeña localidad de Santurtzi.

 Playa de Biarritz a fines del S. XIX Fuente de la il.: magazinedigital

Playa de Biarritz a fines del S. XIX
Fuente de la il.: magazinedigital

Y precisamente fue la encantadora localidad la que dio nombre al producto que permitía prolongar los innumerables beneficios proporcionados por las aguas cantábricas fuera de la temporada estival, nada menos que “La Marítima Santurce”, que por tres reales el kilo proporcionaba las sales y algas necesarias para que su bañera se convirtiera en el Cantábrico y que allá por 1902 podía adquirirse en la droguería de Fuentes, la de la Plazuela del Corrillo en la misma Salamanca. A lo mejor hasta D. Miguel de Unamuno, rector desde 1902 de su Universidad,  se acercaba quejoso de añoranzas al comercio del Corrillo, que hay que reconocer que el nombre del producto en cuestión tiene su tirón.

Anuncio aparecido periódicamente en el periódico “El Lábaro”

Anuncio aparecido periódicamente en el periódico “El Lábaro”

En fin, que según la publi e incluso estudios más o menos sesudos esto de las sales tiene innumerables propiedades, entre las que se cuentan y no son moco de pavo,  las relajantes, desintoxicantes, de mejora la circulación, humectantes de la piel, aprovisionadores de  magnesio, alivio de los dolores musculares y antimicrobianas, faltarías más.

Así que no me explico como viviendo tan cerca de la costa tengo tantos achaques.

Lo de la aromaterapia lo dejamos para otro día.

Biblioteca Central (E.B.C.)

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