III EDICIÓN DEL CLUB DE LECTURA

Octava sesión: Cicatriz de Sara Mesa
(Incluye breve comentario sobre Plop de Ricardo Pinedo)

00 CUBIERTAEl 11 de febrero tuvo lugar la última sesión de esta tercera edición del club de lectura capitaneado por Iván Repila.
Inicialmente se había propuesto la lectura de Plop, pero, a la vista de que los integrantes del club encontraronduro El gran cuaderno de Agota Kristof, Iván decidió cambiarlo por Cicatriz de Sara Mesa. Aunque dado que muchos integrantes habían ya leído Plop, se acordó comentarlo también brevemente. Por lo cual tuvimos una sesión doble.

Sobre Sara Mesa la reseña necesariamente tenía que ser corta, puesto que es una mujer joven, con una obra todavía relativamente escasa, si bien Cicatriz fue a su modo un boom cuando se publicó, apareciendo en las listas de mejores libros del año, y siendo distinguida con el Premio Ojo Crítico, que suele destacar a autores que podríamos definir como “nuevos”. Si nos ha gustado Cicatriz, Iván nos recomienda leer el anterior libro de la autora, Cuatro por cuatro, y, en especial, su nuevo libro de relatos, recientemente aparecido, Mala letra… dado especialmente que la propia Mesa reconoce que el relato es el ámbito donde se mueve con mayor solvencia.

Pasamos a hablar de Cicatriz, que en general ha gustado.

Iván nos comenta cómo, en su experiencia (que no es la de la mayoría de los lectores del club, dada su edad) refleja perfectamente el mundo de internet en la pasada década, en la que se ambienta el libro: aquellos foros donde la gente se movía con pseudónimo, y donde se podían trabar relaciones, en ocasiones profundas, sin conocer la verdadera identidad ni el aspecto de los contertulios… cosa que hoy cree que es muy improbable, porque en las nuevas redes sociales es más habitual moverse con la propia identidad, compartir fotografías… En este aspecto, los que tenemos alguna experiencia en ese mundo comentamos cómo el medio escrito se presta a entablar un contacto más profundo, y cómo ese relativo anonimato puede propiciar la confidencia. Aunque estamos de acuerdo en que no es una novela sobre internet, pues aunque la relación que traban los protagonistas empieza en este medio, pronto lo trasciende.

05 CHATS INTERNET

En este sentido, recordamos un par de novelas que han tratado el tema de las relaciones que tienen su origen en la red: El blog del inquisidor, de Lorenzo Silva, o Contra el viento del norte, de Glattauer, que tuvo secuela e incluso un par de tertulianas hemos visto adaptada al teatro… y a la que Iván califica de cursi, en su opinión.
También nos propone que intentemos recordar una película que tenga algún paralelismo con esta novela: se trata de Vértigo, de Hitchcock, que comparte con nuestro libro de hoy el tema de intentar modificar a otra persona para que se adapte a nuestra fantasía, al objeto de nuestros deseos.

06 VERTIGO

Y ya entramos a analizar el argumento del libro, la extraña relación que se entabla entre los dos personajes, el que remite regalos robados (verdadero profesional del hurto, que además se limita a practicarlo en grandes centros comerciales, con lo cual entiende que su actividad no es moralmente reprochable, antes bien, una especie de “camino de perfección” donde desarrolla cualidades como la perseverancia, que trata de trasmitir a su amiga), y la que los recibe, con el detalle además de que paga los portes, con lo cual acepta ser partícipe del juego. Como nos dice Iván ¿aceptaríamos nosotros envíos de esa naturaleza?
Y cómo la relación va subiendo de tono, desde un comienzo de carácter más intelectual, en que básicamente se habla de libros, que son el objeto regalado, hasta llegar a una fase más que sexual, directamente fetichista, en que el protagonista masculino irá remitiendo a su corresponsal prendas de vestir, lencería y zapatos para intentar convertirla en aquello que él anhela. Y, aunque ella no participe de ese gusto, e incurra incluso en la “traición” de vender los regalos recibidos, se dejará hacer, porque de algún modo ha entrado en una especie de adicción no por la persona en sí, sino más bien por el hecho de sentirse deseada por quien es un narcisista casi puro que no busca sino un espejo en que ver plasmadas sus fantasías. Nos pregunta Iván si la relación nos parece tóxica, en el sentido de que haga sufrir a sus protagonistas… pero en todo caso, por más que sea enfermiza, parece simétrica; aunque no falta alguna lectora que cree haber encontrado trazas de maltrato en la obra.
Aunque estamos de acuerdo en que comportamientos similares, aunque no tan extremos, se pueden detectar en muchas parejas que conocemos en la vida cotidiana.

02 CUBIERTA RECORTADA

También comentamos una singularidad del libro, que si bien a alguna lectora le ha disgustado, Iván considera que es un logro estilistico: el hecho de que la narración no sea lineal, sino que vaya presentándonos los sucesos desordenados en el tiempo. Con ello, nos dice, Sara Mesa consigue quitarnos toda expectativa sobre el desarrollo de la historia, dando por tanto prioridad a las ideas. Otro tema a destacar es la maestría de la narradora, que utiliza hasta cuatro registros: la voz del narrador, lo que escribe Knut, lo que Sonia escribe, y lo que la misma piensa, sin que nos resulte confuso, permitiéndonos seguir perfectamente la trama.

07 PLOP- CubiertaSegún habíamos acordado, dedicamos la última media hora a hablar de Plop, del argentino, ya fallecido, Rafael Pinedo. La mayoría de los asistentes lo habíamos leído, y a pesar de su extrema dureza (parece que en las cuarenta primeras páginas de su breve extensión recoja un catálogo de cuanta violencia puede cometer un ser humano contra otro), a la mayoría nos ha gustado; quizá porque lo hemos leído con distancia, algunos incluso encontramos en él una suerte de humor negro o de sonrisa sardónica muy original (a algunos nos recordó a Los pichiciegos, del también argentino Fogwill). En su estilo, despojado y sincopado, nos dice Iván que podemos encontrar el ritmo de un tambor. Y, aunque poco tiempo podemos dedicarle, estamos de acuerdo en que contiene reflexiones muy aceradas y acertadas sobre los grandes temas: la cultura, la religión, el poder, con su buen o su mal uso…

08 postapocalipticoUna de sus ideas centrales quizá sea la reflexión sobre la cultura. Si imaginamos un mundo post apocalíptico, al estilo de “Mad Max“, donde ha desaparecido toda traza de la civilización como hoy la conocemos ¿será imprescindible crear una suerte de cultura para que el grupo funcione como tal y pueda sobrevivir? En este sentido funciona el tabú del grupo de Plop (no mostrar la lengua), que le encumbrará y al mismo tiempo, cuando trate de saltárselo, será el causante de su fin… en una estructura circular, como el hecho mismo de su nacimiento, ese sonido de “plop” que le da su nombre cuando al salir del seno materno cae en el barro, como al final caerá en la que será su tumba… Así como mostrarnos que cualquier cultura es una convención, y por tanto, arbitraria (cada grupo humano en la obra tiene sus propios y diferentes tabúes)… pero en nombre de esas identidades se nos puede conducir a los grupos humanos a la guerra, o a conductas igualmente “inhumanas”.

Nos cuenta Iván que el autor, Pinedo, concibió esta obra como parte de una trilogía, que, si esta nos ha gustado, y no nos importa continuar con temas tan sórdidos y duros, nos invita a leer; está formada por otros dos títulos, Frío y Subte.

Y no falta la anécdota literaria sobre la figura de la “vieja Goro“, que amadrina a Plop y es un nexo con el mundo anterior, porque ella sí sabe leer, y se ocupará de iniciar al protagonista en este mundo (con escenas que recuerdan a los “hombres libro” Fahrenheit 41). Parece ser que este personaje es un trasunto (y un homenaje, más o menos irónico) de Angélica Gorodischer, escritora argentina nacida en 1928. y que se considera una de las grandes en el mundo de la ciencia ficción latinoaméricana (con decir que ha sido traducida al inglés por Ursula K. Le Guin los aficionados a este género nos hacemos una idea). ¡Siempre se aprende algo! Y cómo nos gustan estos chismorreos del mundillo…
No será casual, por tanto, que el texto que la vieja Goro lee en un momento culminante de la novela verse sobre el Big Bang…

12 final

Damos por concluida con pena esta edición del club, en el que estamos de acuerdo en que hemos aprendido, nos hemos divertido y hemos leído obras muy variadas, y que en muchos casos no conocíamos o no nos hubiéramos animado a leer. Y algunas, como decía Kafka, han sido como un puñetazo que nos despierta, el hacha que rompe el mar de hielo.

Balance, pues, totalmente positivo del club de lectura… solo nos queda esperar que esta iniciativa tenga continuidad, y muy pronto.

Ana G.

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