El día en que no ardió Santurtzi

polvorinSanturtzi ha ardido en varias ocasiones víctima  de calamidades, guerras o accidentes como el de la explosión del butano,

con las consiguientes consecuencias, por eso es un placer recoger la “no noticia” de una explosión que no tuvo lugar.

Y es que a primera hora de la tarde del día 2 de septiembre de 1906 y en medio de una fuerte ola de calor, un violento incendio se desató en El Mazo, al parecer y, según algunos causado involuntariamente por un joven pastor, y según otros intencionado, ya que comenzó en varios puntos simultáneamente. El incendio que hubiera supuesto “únicamente” otro monte quemado más, sino fuera porque en El Mazo se hallaba enclavado, desde 1889, un polvorín que, además, almacenaba no sólo la pólvora habitual sino también la del de Begoña. En total 150 toneladas de explosivo.

FOTO 1

El pánico se apoderó de gran parte de los vecinos y veraneantes que se apresuraron a abandonar el pueblo como pudieron, en el tranvía eléctrico o en el de San Fernando, un ratito a pie y otro ratito andando.

No todos, pues otra parte del vecindario acudió a sofocar unas llamas que avivaba un fuerte viento sur. Las mujeres de Mamariga, por su parte, acarrearon cubos y botijos de agua para aplacar la sed de las personas que con picos, palas, hachas y otros útiles trabajaban en su extinción en medio de un insoportable calor.

Participaron además en la extinción, la guarnición del fuerte del Serantes, un batallón de infantería acuartelado en Desierto, algunos números de caballería llegados de Bilbao y cien marineros de los buques de la escuadra que esperaban la llegada, al día siguiente, de Alfonso XIII para presidir las regatas del Abra.

No dejó la prensa de la época de señalar la participación en estas tareas de las fuerzas vivas de la localidad: el alcalde señor San Martín junto a varios concejales, el maestro Fermín Reparaz y el empresario minero Francisco Mac Lennan.

El polvorín, del que se dijo que en ningún momento corrió peligro de explosión, estuvo en servicio, como tal, hasta 1932.

Los planos que ilustran el relato pertenece a la obra Serantes mendia de la que es autor nuestro vecino Joseba Trancho en la que se pueden encontrar muchos detalles sobre las construcciones militares y otros aspectos del monte y cuya lectura recomendamos. De esta obra restan algunos pocos ejemplares a la venta (2 €) en la Biblioteca Central.

Biblioteca Central (E.B.C.)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s