Casas de Indianos en Concha. Jean Darroquy.

10 En el entornoEs Carranza un extenso valle vizcaíno muy poco conocido, bien sea por las malas comunicaciones bien por su situación excéntrica dentro del territorio. Y como todos los valles desconocidos que se precien protege en su interior joyas 

que podemos ir descubriendo y saboreando. Uno de estos tesoros lo constituye la extensa nómina de residencias de indianos que encierra el Valle.

El fenómemo de la emigración a América, Filipinas y demás colonias españolas, muy extendido en toda la cornisa cantábrica, tuvo especial incidencia en este Valle, quizás por la labor de la Fundación Sáez Indo, creada por el indiano Miguel Sáez Indo  que en su testamento creó una fundación que anualmente proveyera de ropa, calzado y sufragara el viaje y primeros gastos a veinte muchachos carranzanos que quisieran emigrar a América o Madrid.

El sueño de todo emigrante era reunir un capital que le permitiera una vida regalada en su tierra natal. Ni que decir tiene que muchos murieron jóvenes víctimas de las condiciones laborales y que muy pocos realizaron su sueño. Los que lo hicieron levantaron, al llegar,  residencias que mostraran el éxito conseguido, muchas de las cuales han llegado a nosotros.

Concha, el barrio donde se encuetra el Ayuntamiento del Valle, cuenta con varias de estas edificaciones y, entre estas, una del arquitecto Jean Darroquy,  nombre éste del que rápidamente diremos la mayoría “Y éste, ¿quién es?” . Pero si es cierto aquello de que “por sus obras le conoceréis” a este buen señor le conocemos casi todos, porque, ¿quién no ha visto en Bilbao el teatro Campos, la llamada casa de Gaudí de Alameda de Recalde o las dos grandes farolas en la fachada de la Diputación Foral?

Dejando Bilbao y volviendo a Concha, que no queda cerca, podemos ver la primera de las residencias que el francés realizó para indianos, aunque, propiedad particular, únicamente desde fuera.

La Casa Hernáiz (1908) construcción de nueva planta, es conjunto muy efectista en el que destaca la ondulación de la cubierta, la amplitud de unos vanos de formas diferentes y la ornamentación mediante falsa carpintería exterior pintada de rojo.  La planta baja posee un inconfundible aire modernista. El edificio incluye un ala lateral torreado y en la actualidad lo ocupan tres viviendas diferenciadas.

 

Su segunda obra es una remodelación, la realizada para Luis Portillo en La Tejera, un proyecto que debía transformar un caserío carranzano en una residencia burguesa. Una de sus fachadas se adscribe al eclecticismo clasicista y otras dos al neovasco francés. La cubierta presenta amplios vuelos para proteger de las inclemencias atmosféricas y vuelve a utilizarse el efectista recurso decorativo de la carpintería pintada de rojo. Como es también propiedad particular, sólo podemos admirarla desde la preciosa verja que cierra la finca.

Si quieres saber más sobre la arquitectura indiana en Carranza, este es tu artículo.

Biblioteca Central (E.B.C.)

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